Reclamación de salarios: pasos con un abogado laboralista en Sevilla

01 February 2026

Views: 5

Reclamación de salarios: pasos con un abogado laboralista en Sevilla

Cuando un sueldo no llega, el tiempo se vuelve denso. He visto a trabajadores aguantar meses esperando un ingreso que no aparece, confiando en promesas verbalizadas en pasillos o en mensajes sueltos de WhatsApp. En Sevilla, con su tejido de pymes, hostelería, comercio y construcción, los retrasos y los impagos no son anecdóticos. La buena noticia es que la ley ofrece herramientas eficientes y los plazos, si bien cortos, dan margen si se actúa con cabeza. La figura del letrado laboral en Sevilla marca la diferencia, no solo para demandar, asimismo para ordenar pruebas, calcular cantidades y eludir fallos que pueden salir costosos.
Qué se considera sueldo y qué puedes reclamar
No basta con decir “me deben dinero”. Es conveniente distinguir conceptos, por el hecho de que no todos tienen la misma prescripción ni las mismas consecuencias. Hablamos de salario cuando hay una contraprestación por el trabajo: sueldo base, pluses del convenio, complementos personales, pagas extra, nocturnidad, festivos, comisiones devengadas, horas extraordinarias acreditadas, plus de transporte si lo pacta el convenio, dietas fijas con naturaleza salarial y variables ligados a objetivos cuando aparecen en nómina.

Hay conceptos extrasalariales que, por su naturaleza compensatoria, se tratan diferente. Un caso frecuente: los regímenes de viaje o los gastos reembolsables. Pueden formar parte de la reclamación si están pactados y no se han pagado, mas no generan los mismos recargos en Seguridad Social ni el mismo interés de demora.

Un matiz relevante en Sevilla: muchos convenios provinciales, en especial en hostelería y comercio, regulan pluses específicos, como quebranto de moneda o incentivos por ventas. Si la compañía no los abona, no es un “detalle” opcional, es un impago salarial. Un letrado laboralista Sevilla con práctica diaria en juzgados locales maneja estos matices de memoria, y esa familiaridad acorta tiempos.
Plazos: el reloj comienza antes de lo que parece
La regla general es clara: la acción para demandar sueldos prescribe al año desde el momento en que pueden demandarse. Si te deben la nómina de agosto de dos mil veinticinco, tienes hasta finales de agosto de dos mil veintiseis para demandar ese mes, no más. Cuando hay múltiples impagos en cadena, el primer mes no pagado es el primero que “caduca”. Por eso, dejar pasar 6 o 7 meses sin demandar puede costarte dos o tres nóminas enteras, aunque a nivel práctico la situación sea exactamente la misma para el trabajador.

Las horas extra, su registro y control tienen su campo de minas. Si no hay registro horario o el sistema de fichaje es laxo, la prueba se vuelve más compleja, no imposible. En la práctica, capturas de turnos, correos de responsables, cuadrantes firmados o tiques de caja cerrados a horas tardías ayudan. Un abogado laboral Sevilla que trabaja con hostelería o retail suele pedir todo eso desde el primer encuentro, con orden.

Si además se ha extinguido el contrato, se suman plazos distintos. El finiquito y las cantidades líquidas exigibles al acabar la relación se demandan en un año. Para impugnar el despido, el plazo es de veinte días hábiles, una emergencia que resulta conveniente no entremezclar con la reclamación pura de cantidades salvo estrategia definida.
Primer movimiento: charlar, mas dejando rastro
Cuesta menos de lo que parece escribir un correo sereno que condense el problema. Un aviso bien planteado no es una amenaza, es una invitación a cumplir. He visto abonar de un día para otro, solo por mandar un correo con un resumen de nóminas impagadas y una fecha límite razonable. Ese mensaje puede ser definitivo si el reparto de costes se discute frente al juez.

Un esquema que funciona: aclarar meses impagados, cuantía neta y salvaje, adjuntar nóminas o justificantes y ofrecer una vía de solución, por ejemplo, un plan de pagos de 3 tramos en treinta, sesenta y noventa días. Si admites fraccionamiento, solicita que se documente en un pacto firmado, con datas y consecuencias en el caso de incumplimiento. Y si no contesta nadie o las promesas vuelan, no prolongues la espera.
La vía formal: papeleta de conciliación en el CMAC
Antes de ir a juicio hay que pasar por conciliación administrativa, el renombrado CMAC en Andalucía. La papeleta no solo “abre” el expediente, también interrumpe la prescripción del año, así que gana tiempo. En Sevilla la convocatoria a conciliación suele salir en plazos razonables, a veces en tres o 4 semanas, si bien depende de la carga del servicio.

Aquí se nota la mano de un despacho letrado laboral acostumbrado a redactar papeletas claras. Un relato breve, con datas, convenio aplicable, conceptos, cuantías y documentación anexa, facilita que la compañía entienda el alcance real del problema. Muchas aceptan un pago parcial o un calendario específico para evitar la demanda. Si hay pacto, se recoge en acta con fuerza ejecutiva; si no, se abre la puerta al juzgado de lo social.

Un detalle práctico: la papeleta debe ir bien dirigida. Un fallo en la denominación social o el CIF, muy frecuente cuando el trabajador solo conoce el nombre comercial, complica notificaciones y retrasa el proceso. El abogado laboral en Sevilla pide con frecuencia la vida laboral para revisar el código de cuenta de cotización y atar la empresa correcta.
Qué aportar y cómo ordenarlo
Entrar a conciliación o a juicio con papeles sueltos aumenta la inseguridad. Lo idóneo es un dossier limpio. No se trata de abrumar, sino de probar cada término con un documento.
Contrato de trabajo, anexos y convenios aplicables, con vigencia y categorías. Nóminas de los meses en conflicto y de meses anteriores, para probar la pauta. Justificantes bancarios, singularmente si hubo pagos parciales, valen mucho. Comunicaciones internas: correos pidiendo el pago, contestaciones, avisos de retrasos. Cuadrantes, unas partes de horas, slips de caja, hojas de senda, lo que sostenga horas o comisiones.
No hace falta presentar veinte mails si uno lo resume todo. La economía de prueba favorece. Un letrado laboralista Sevilla profesional depura, indexa y numera. Los juzgados lo agradecen y, si bien no lo digan, influye en de qué manera se recibe el caso.
Cálculo de cantidades: el arte de sumar bien
Reclamar no es solo decir “debéis X”. Hay que llegar a un número sustentable. Comenzamos por la base: salarios devengados y no pagados, más pagas extraordinarias proporcionales si están prorrateadas o pendientes, más complementos variables devengados. Si el convenio prevé interés de demora o cláusulas de mora salariales, se aplican. Por defecto, el interés legal del dinero puede demandarse desde que cada mensualidad fue exigible.

Cuando hay comisiones, se reclama lo generado y no pagado, aunque el cliente del servicio abone después a la empresa. Las bases están en el contrato o en la política comercial. He visto que, en tiendas de telefonía y franquicias, el variable se liquidaba dos o tres meses tarde y con ajustes opacos. En estos casos, el acceso a informes de ventas resulta clave. Si la empresa opone “se examina al cierre trimestral”, se cruza con el histórico y con lo que afirme el acuerdo.

Horas extra y nocturnidad requieren precisión. No es suficiente con afirmar “hice muchas”. Se computan, se ratean y se compensa conforme el acuerdo de Sevilla que toque. En construcción, por servirnos de un ejemplo, es distinta la lógica que en hostelería. Un buen abogado laboral Sevilla sabe cuánto vale una hora nocturna en el convenio provincial de hostelería, y cuánto en comercio textil, y no improvisa.
¿Negociar o demandar?
A veces, la compañía desea abonar mas no puede de cuajo. Otras, se atrinchera. Hay señales. Si en conciliación la compañía reconoce la deuda y ofrece calendario con garantías razonables, la negociación tiene sentido. Solicita que el acta prevea ejecución directa en caso de impago de cualquiera de los vencimientos y, si hace falta, un aval o retención de maquinaria o stock si la relación lo permite. Si solo hay buenas palabras, no alargues más allá de dos o 3 semanas.

He visto acuerdos sólidos con pagos en tres plazos, uno el día cinco de cada mes, que funcionaron pues se anclaron a flujo real. Y asimismo he visto promesas de “cuando cobre la subvención” que no vieron la luz. La experiencia local del abogado laboralista Sevilla ayuda a leer entre líneas. Si el empresario está en ERE, en concurso o con embargos abiertos, el margen para maniobrar cambia y es conveniente pasar a la demanda cuanto antes para ocupar mejor situación en la cola de cobros.
La demanda en el juzgado de lo social
Si la conciliación acaba sin avenencia, se presenta demanda. La presentación telemática desde un despacho abogado laboral agiliza trámites y deja anexar la prueba ordenada. Para cantidades puras, el procedimiento es verbal y suele fijarse vista en unos meses, dependiendo del juzgado. En Sevilla capital, he visto señalamientos a 4 o cinco meses vista, en ocasiones menos si el tema es sencillo y la agenda lo permite.

La sentencia reconoce cantidad líquida. Si la compañía no paga de manera voluntaria, se ejecuta. Acá es donde un auto de ejecución rápido, con embargo de cuentas o de créditos de clientes del servicio, logra lo que no logró la negociación. En empresas con actividad, un embargo bien dirigido da resultado. En compañías zombie, no hay milagros, si bien quedan vías adicionales si hay indicios de fraude.
El SMAC no es lo único: FOGASA y concurso de acreedores
No todas las deudas salariales acaban cobradas del empresario. El Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) cubre límites concretos: salarios pendientes con encuentre de días https://anotepad.com/notes/pi4rwcs2 https://anotepad.com/notes/pi4rwcs2 y cuantías, e indemnizaciones por despido con límites conocidos. En términos prácticos, si la empresa es insolvente o entra en concurso, la reclamación se reconduce a la vía colectiva del concurso, y FOGASA puede entrar a pagar parte.

Ahí el criterio del abogado laboral en Sevilla vuelve a contar. La estrategia puede pasar por lograr sentencia lo antes posible para pedir el pago a FOGASA, o por amontonar la reclamación al percance concursal. Los tiempos no son iguales, y la ansiedad por cobrar choca con la mecánica del juzgado mercantil.
Casos típicos en Sevilla y pequeñas lecciones
En obras de reforma y mantenimiento, las subcontratas amontonan retrasos cuando la principal paga tarde. El operario de a pie sufre el último eslabón. La lección: identificar la cadena. A veces puedes dirigir la reclamación solidariamente, si hay cesión ilegal o si el acuerdo lo prevé.

En hostelería de temporada, los retrasos se amontonan al final del verano. Octubre es el mes de la papeleta de conciliación. No aguardes a diciembre, múltiples meses se irán al limbo por prescripción. Tener a mano cuadrantes y mensajes con cambios de turno evita debates cuando la memoria flaquea.

En comercio con variable, la discusión va de comisiones. Documenta objetivos, partes de venta y cancelaciones. He visto demandas ganadas con 3 capturas bien escogidas y dos testificales de compañeros que sabían cómo se repartía la caja.

En start-ups o empresas pequeñas con financiación irregular, el plan de pagos funciona si se ata a eventos de caja verificables, por poner un ejemplo, “primer pago el día de cobro del cliente X” con copia de la factura y compromiso de remitir el justificante. Si el acontecimiento no tiene data cierta, el plan vale poco.
Costes, honorarios y expectativas
No es extraño que el trabajador entre al despacho preocupado por costes. Un despacho letrado laboral aceptable explica desde el comienzo honorarios y escenarios. Hay fórmulas de cuota litis, mixtas o cerradas. En reclamaciones de cantidades, la seriedad se aprecia en que se calcula el “neto al bolsillo” después de impuestos y costas potenciales, no un número vacío.

En cuanto a esperanzas, huye de promesas altilocuentes. Las sentencias se ganan con prueba y criterio, no con frases altisonantes. Recuerdo un caso de tres meses impagados y 180 horas extra mal pagadas. El usuario esperaba 7.000 euros. Ordenamos prueba, afinamos pericial de registros y acordamos en conciliación por 5.600, pagos en dos meses, con acta ejecutiva. Fue menos de lo soñado, más de lo que habría cobrado aguardando.
Errores que encarecen el camino
El primero, dejar pasar el tiempo. La prescripción muerde sin avisar. El segundo, firmar recibís de nóminas como “cobradas” cuando no se ha ingresado el dinero por temor a perder el empleo. Si te presionan, haz constar “no cobrada” o “pendiente de abono”. El tercero, entrar al juzgado con una reclamación inflada, mal calculada, que desgasta verosimilitud. Mejor demandar lo que puedes probar y, si aparecen más datos, ampliar en su instante.

Otro fallo es no identificar bien al empleador real, común en grupos de empresas. Si demandas a la sociedad equivocada, el procedimiento se prolonga. El letrado laboralista Sevilla que ve diariamente sociedades con marcas similares pide vida laboral, contrato y convenios para encuadrar bien al demandado.
Cuándo compensa ir de la mano de un abogado
Hay casos sencillos: una nómina impagada y nóminas anteriores claras, sin variables. Aun así, la papeleta debe interrumpir la prescripción y el cálculo debe afinarse. Mas en cuanto aparece variable, horas o pagas, la balanza se inclina cara el acompañamiento profesional. Un letrado laboral en Sevilla suma tres cosas que no se aprenden en una tarde: conocimiento del acuerdo local, práctica de prueba y olfato para detectar insolvencias o prácticas evasivas.

Además, un buen profesional ahorra desgaste. Saber en qué momento plantar cara y cuándo cerrar un acuerdo pragmático es parte del oficio. No se trata de litigar por litigar, se trata de cobrar.
Guía breve de actuación Reúne documentos básicos: contrato, nóminas, justificantes bancarios y comunicaciones. Calcula un rango razonable de deuda y anótalo con fechas específicas. Envía un requerimiento escrito con propuesta de pago y plazo. Presenta papeleta de conciliación en el CMAC para interrumpir plazos si no hay respuesta. Acompaña la conciliación con una estrategia clara: acuerdo ejecutable o demanda. Un cierre con realismo
Reclamar salarios en Sevilla no es una aventura si el camino se traza bien. Hay despachos que conocen los ritmos del CMAC, el criterio de los juzgados de lo social y los detalles de los convenios provinciales. En el momento en que un trabajador entra con un sobre de nóminas y un gesto de cansancio, lo primero es poner orden, lo segundo marcar tiempos, lo tercero escoger la vía. A veces se resuelve con un correo y un acta de conciliación; otras hay que ir a sentencia y ejecutar. Lo que no conviene es resignarse.

Si estás en esa situación, no esperes a que el mes que viene “seguro que pagan”. El calendario corre en contra tuya. Busca un letrado laboral Sevilla con experiencia, lleva los papeles, sé preciso con las fechas y conserva la serenidad. La ley protege y, con procedimiento, los resultados llegan.

Ramos Abogado Laboralista Sevilla<br>
P.º de las Delicias, 3, 1º D, Casco Antiguo, 41001 Sevilla<br>
Teléfono: 620 71 09 97<br>
Web: https://ramosabogado.com<br>
<br>
Equipo jurídico laboralista con sede en Sevilla, referentes en materia laboral y seguridad social.

Ofrecemos consultoría especializada tanto a organizaciones y particulares. Nuestro objetivo es asegurar soluciones efectivas y orientación profesional en cualquier cuestión vinculada al derecho del trabajo.

Nuestros servicios laborales incluyen:

Consultoría legal laboral

Conciliaciones previas (CMAC y SERCLA)

Defensa en juicios laborales

Accidentes de trabajo

Indemnizaciones por despido

Reclamación de prestaciones por incapacidad

¿Necesitas asesoramiento legal en temas laborales?
Este equipo jurídico está preparado para ofrecerte soluciones para proteger tus derechos y resolver tus problemas laborales de manera rápida y profesional.

Contáctanos sin compromiso si requieres defensa profesional en derecho laboral.

Share