Reclamación de salarios: pasos con un abogado laboralista en Sevilla

05 February 2026

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Reclamación de salarios: pasos con un abogado laboralista en Sevilla

Cuando un sueldo no llega, el tiempo se vuelve denso. He visto a trabajadores aguantar meses aguardando un ingreso que no aparece, confiando en promesas verbalizadas en corredores o en mensajes sueltos de WhatsApp. En Sevilla, con su tejido de pymes, hostelería, comercio y construcción, los retrasos y los impagos no son anecdóticos. La buena nueva es que la ley ofrece herramientas eficaces y los plazos, aunque cortos, dan margen si se actúa con cabeza. La figura del letrado laboral en Sevilla marca la diferencia, no solo para demandar, asimismo para ordenar pruebas, calcular cantidades y eludir fallos que pueden salir caros.
Qué se considera salario y qué puedes reclamar
No es suficiente con decir “me deben dinero”. Es conveniente distinguir conceptos, pues no todos tienen la misma prescripción ni las mismas consecuencias. Charlamos de sueldo cuando hay una contraprestación por el trabajo: sueldo base, pluses del acuerdo, complementos personales, pagas extra, nocturnidad, festivos, comisiones devengadas, horas excepcionales acreditadas, plus de transporte si lo pacta el convenio, dietas fijas con naturaleza salarial y variables ligados a objetivos cuando aparecen en nómina.

Hay conceptos extrasalariales que, por su naturaleza compensatoria, se tratan diferente. Un ejemplo frecuente: las dietas de viaje o los gastos reembolsables. Pueden ser parte de la reclamación si están pactados y no se han pagado, pero no producen los mismos recargos en Seguridad Social ni el mismo interés de demora.

Un matiz relevante en Sevilla: muchos convenios provinciales, en especial en hostelería y comercio, regulan pluses concretos, como quebranto de moneda o incentivos por ventas. Si la empresa no los abona, no es un “detalle” opcional, es un impago salarial. Un abogado laboralista Sevilla con práctica diaria en juzgados locales maneja estos matices de memoria, y esa familiaridad acorta tiempos.
Plazos: el reloj comienza ya antes de lo que parece
La regla general es clara: la acción para demandar sueldos prescribe al año desde que pueden exigirse. Si te deben la nómina de agosto de dos mil veinticinco, tienes hasta finales de agosto de dos mil veintiseis para reclamar ese mes, no más. Cuando hay varios impagos en cadena, el primer mes no pagado es el primero que “caduca”. Por eso, dejar pasar seis o 7 meses sin reclamar puede costarte dos o tres nóminas enteras, aunque a nivel práctico la situación sea la misma para el trabajador.

Las horas extra, su registro y control tienen su propio campo de minas. Si no hay registro horario o el sistema de fichaje es laxo, la prueba se vuelve más compleja, no imposible. En la práctica, atrapas de turnos, correos de responsables, cuadrantes firmados o tickets de caja cerrados a horas tardías asisten. Un letrado laboral Sevilla que trabaja con hostelería o retail acostumbra a solicitar todo eso desde el primer encuentro, con orden.

Si además se ha extinguido el contrato, se suman plazos distintos. El finiquito y las cantidades líquidas exigibles al concluir la relación se demandan en un año. Para impugnar el despido, el plazo es de veinte días hábiles, una urgencia que conviene no mezclar con la reclamación pura de cantidades salvo estrategia definida.
Primer movimiento: hablar, pero dejando rastro
Cuesta menos de lo que parece redactar un correo sereno que condense el problema. Un aviso bien planteado no es una amenaza, es una convidación a cumplir. He visto abonar de la noche a la mañana, solo por mandar un correo con un resumen de nóminas impagadas y una fecha límite razonable. Ese mensaje puede ser decisivo si el reparto de costos se discute ante el juez.

Un esquema que funciona: aclarar meses impagados, cuantía neta y bruta, adjuntar nóminas o justificantes y ofrecer una vía de solución, por poner un ejemplo, un plan de pagos de 3 tramos en treinta, sesenta y noventa días. Si admites fraccionamiento, solicita que se documente en un acuerdo firmado, con fechas y consecuencias en caso de incumplimiento. Y si no responde nadie o las promesas vuelan, no alargues la espera.
La vía formal: papeleta de conciliación en el CMAC
Antes de ir a juicio hay que pasar por conciliación administrativa, el conocido CMAC en Andalucía. La papeleta no solo “abre” el expediente, asimismo interrumpe la prescripción del año, así que gana tiempo. En Sevilla la citación a conciliación acostumbra a salir en plazos razonables, en ocasiones en 3 o cuatro semanas, aunque depende de la carga del servicio.

Aquí se nota la mano de un despacho letrado laboral acostumbrado a redactar papeletas claras. Un relato breve, con fechas, convenio aplicable, conceptos, cuantías y documentación anexa, facilita que la compañía entienda el alcance real del inconveniente. Muchas aceptan un pago parcial o un calendario específico para evitar la demanda. Si hay pacto, se recoge en acta fuertemente ejecutiva; si no, se abre la puerta al juzgado de lo social.

Un detalle práctico: la papeleta debe ir bien dirigida. Un fallo en la denominación social o el CIF, muy frecuente cuando el trabajador solo conoce el nombre comercial, complica notificaciones y retrasa el proceso. El letrado laboral en Sevilla solicita a menudo la vida laboral para comprobar el código de cuenta de cotización y atar la compañía correcta.
Qué aportar y de qué manera ordenarlo
Entrar a conciliación o a juicio con papeles sueltos aumenta la incertidumbre. Lo ideal es un dossier limpio. No se trata de abrumar, sino más bien de probar cada término con un documento.
Contrato de trabajo, anejos y convenios aplicables, con vigencia y categorías. Nóminas de los meses en conflicto y de meses anteriores, para probar la pauta. Justificantes bancarios, singularmente si hubo pagos parciales, valen mucho. Comunicaciones internas: correos pidiendo el pago, contestaciones, avisos de retrasos. Cuadrantes, partes de horas, slips de caja, hojas de senda, lo que sostenga horas o comisiones.
No hace falta presentar veinte e-mails si uno lo resume todo. La economía de prueba favorece. Un letrado laboralista Sevilla profesional depura, indexa y numera. Los juzgados lo agradecen y, si bien no lo afirmen, influye en de qué forma se recibe el caso.
Cálculo de cantidades: el arte de sumar bien
Reclamar no es solo decir “debéis X”. Hay que llegar a un número sustentable. Comenzamos por la base: salarios devengados y no pagados, más pagas extraordinarias proporcionales si están prorrateadas o pendientes, más complementos variables devengados. Si el convenio prevé interés de demora o cláusulas de mora salariales, se aplican. Por defecto, el interés legal del dinero puede reclamarse desde que cada mensualidad fue exigible.

Cuando hay comisiones, se demanda lo generado y no pagado, si bien el usuario abone después a la empresa. Las bases están en el contrato o en la política comercial. He visto que, en tiendas de telefonía y franquicias, el variable se liquidaba dos o tres meses tarde y con ajustes opacos. En estos casos, el acceso a informes de ventas resulta clave. Si la compañía opone “se examina al cierre trimestral”, se cruza con el histórico y con lo que afirme el convenio.

Horas extra y nocturnidad requieren precisión. No basta con afirmar “hice muchas”. Se computan, se ratean y se compensa según el acuerdo de Sevilla que toque. En construcción, por ejemplo, es diferente la lógica que en hostelería. Un buen abogado laboral Sevilla sabe cuánto vale una hora nocturna en el acuerdo provincial de hostelería, y cuánto en comercio textil, y no improvisa.
¿Negociar o demandar?
A veces, la empresa desea abonar mas no puede de golpe. Otras, se atrinchera. Hay señales. Si en conciliación la compañía reconoce la deuda y ofrece calendario con garantías razonables, la negociación tiene sentido. Solicita que el acta prevea ejecución directa en caso de impago de cualquiera de los vencimientos y, si hace falta, un aval o retención de maquinaria o stock si la relación lo permite. Si solo hay buenas palabras, no alargues alén de dos o 3 semanas.

He visto acuerdos sólidos con pagos en 3 plazos, uno el día 5 de cada mes, que funcionaron porque se anclaron a flujo real. Y también he visto promesas de “cuando cobre la subvención” que no vieron la luz. La experiencia local del letrado laboralista Sevilla ayuda a leer entre líneas. Si el empresario está en ERE, en concurso o con embargos abiertos, el margen de maniobra cambia y es conveniente pasar a la demanda cuanto antes para ocupar mejor posición en la cola de cobros.
La demanda en el juzgado de lo social
Si la conciliación termina sin avenencia, se presenta demanda. La presentación telemática desde un despacho letrado laboral agiliza trámites y permite anexar la prueba ordenada. Para cantidades puras, el procedimiento es verbal y suele fijarse vista en unos meses, dependiendo del juzgado. En Sevilla capital, he visto señalamientos a cuatro o cinco meses vista, a veces menos si el tema es fácil y la agenda lo permite.

La sentencia reconoce cantidad líquida. Si la compañía no paga de manera voluntaria, se ejecuta. Aquí es donde un auto de ejecución rápido, con embargo de cuentas o de créditos de clientes del servicio, consigue lo que no consiguió la negociación. En empresas con actividad, un embargo bien dirigido da resultado. En compañías zombie, no hay milagros, si bien quedan vías auxiliares si hay rastros de fraude.
El SMAC no es lo único: FOGASA y concurso de acreedores
No todas las deudas salariales acaban cobradas del empresario. El Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) cubre límites concretos: salarios pendientes con tope de días y cuantías, e indemnizaciones por despido con límites conocidos. En términos prácticos, si la empresa es insolvente o entra en concurso, la reclamación se reconduce a la vía colectiva del concurso, y FOGASA puede entrar a abonar parte.

Ahí el criterio del abogado laboral en Sevilla vuelve a contar. La estrategia puede pasar por conseguir sentencia lo antes posible para solicitar el pago a FOGASA, o por amontonar la reclamación al accidente concursal. Los tiempos no son iguales, y la ansiedad por cobrar choca con la mecánica del juzgado mercantil.
Casos habituales en Sevilla y pequeñas lecciones
En obras de reforma y mantenimiento, las subcontratas amontonan retrasos cuando la principal paga tarde. El operario de a pie padece el último eslabón. La lección: identificar la cadena. En ocasiones puedes dirigir la reclamación solidariamente, si hay cesión ilegal o si el convenio lo prevé.

En hostelería de temporada, los retrasos se amontonan al final del verano. Octubre es el mes de la papeleta de conciliación. No esperes a diciembre, múltiples meses se van a ir al limbo por prescripción. Tener a mano cuadrantes y mensajes con cambios de turno evita debates cuando la memoria flojea.

En comercio con variable, la discusión va de comisiones. Documenta objetivos, partes de venta y cancelaciones. He visto demandas ganadas con 3 atrapas bien elegidas y dos testificales de compañeros que sabían cómo se repartía la caja.

En start-ups o empresas pequeñas con financiación irregular, el plan de pagos marcha si se ata a eventos de caja verificables, por ejemplo, “primer pago el día de cobro del cliente X” con copia de la factura y compromiso de remitir el justificante. Si el acontecimiento no tiene data cierta, el plan vale poco.
Costes, honorarios y expectativas
No es raro que el trabajador entre al despacho preocupado por costes. Un despacho abogado laboral aceptable explica desde el principio honorarios y escenarios. Hay fórmulas de cuota litis, mixtas o cerradas. En reclamaciones de cantidades, la seriedad se aprecia en que se calcula el “neto al bolsillo” después de impuestos y costas potenciales, no un número vacío.

En cuanto a esperanzas, escapa de promesas altilocuentes. Las sentencias se ganan con prueba y criterio, no con frases altisonantes. Recuerdo un caso de 3 meses impagados y 180 horas extra mal pagadas. El cliente esperaba 7.000 euros. Ordenamos prueba, afinamos pericial de registros y acordamos en conciliación por cinco.600, pagos en dos meses, con acta ejecutiva. Fue menos de lo soñado, más de lo que habría cobrado esperando.
Errores que encarecen el camino
El primero, dejar pasar el tiempo. La prescripción muerde sin avisar. El segundo, firmar recibís de nóminas como “cobradas” cuando no se ha ingresado el dinero por temor a perder la utilización. Si te presionan, haz constar “no cobrada” o “pendiente de abono”. El tercero, entrar al juzgado con una reclamación inflada, mal calculada, que desgasta credibilidad. Mejor demandar lo que puedes probar y, si aparecen más datos, ampliar en su momento.

Otro fallo es no identificar bien al empleador real, común en grupos de empresas. Si demandas a la sociedad equivocada, el procedimiento se prolonga. El letrado laboralista Sevilla que ve a diario sociedades con marcas afines solicita vida laboral, contrato y convenios para encuadrar bien al demandado.
Cuándo compensa ir de la mano de un abogado
Hay casos sencillos: una nómina impagada y nóminas precedentes claras, sin variables. Aun así, la papeleta debe interrumpir la prescripción y el cálculo debe afinarse. Mas en cuanto aparece variable, horas o pagas, la balanza se inclina hacia el acompañamiento profesional. Un letrado laboral en Sevilla suma tres cosas que no se aprenden en una tarde: conocimiento del acuerdo local, práctica de prueba y olfato para detectar insolvencias o prácticas evasivas.

Además, un buen profesional ahorra desgaste. Saber cuándo plantar cara y en qué momento cerrar un acuerdo pragmático es parte del oficio. No se trata de litigar por litigar, se trata de cobrar.
Guía breve de actuación Reúne documentos básicos: contrato, nóminas, justificantes bancarios y comunicaciones. Calcula un rango razonable de deuda y anótalo con datas específicas. Envía un requerimiento escrito con propuesta de pago y plazo. Presenta papeleta de conciliación en el CMAC para interrumpir plazos si no hay respuesta. Acompaña la conciliación con una estrategia clara: pacto ejecutable o demanda. Un cierre con realismo
Reclamar salarios en Sevilla no es una aventura si el camino se traza bien. Hay despachos que conocen los ritmos del CMAC, el criterio de los juzgados de lo social y los detalles de los convenios provinciales. Cuando un trabajador entra con un sobre de nóminas y un gesto de cansancio, lo primero es poner orden, lo segundo marcar tiempos, lo tercero seleccionar la vía. A veces se resuelve con un correo y un acta de conciliación; otras hay que ir a sentencia y ejecutar. Lo que no conviene es resignarse.

Si estás en esa situación, no aguardes a que el mes que https://archervayl845.bearsfanteamshop.com/preguntas-frecuentes-al-preguntar-a-un-abogado-laboralista-en-sevilla-1 https://archervayl845.bearsfanteamshop.com/preguntas-frecuentes-al-preguntar-a-un-abogado-laboralista-en-sevilla-1 viene “seguro que pagan”. El calendario corre en contra tuya. Busca un abogado laboral Sevilla con experiencia, lleva los papeles, sé preciso con las fechas y conserva la serenidad. La ley ampara y, con procedimiento, los resultados llegan.

Ramos Abogado Laboralista Sevilla<br>
P.º de las Delicias, 3, 1º D, Casco Antiguo, 41001 Sevilla<br>
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